El comercio electrónico está experimentando una metamorfosis significativa gracias a la inteligencia artificial. En lugar de depender de consultas rígidas y limitadas, los consumidores ahora utilizan preguntas más elaboradas y detalladas que reflejan su contexto y necesidades específicas. Este cambio en la forma de buscar ha sido impulsado por el surgimiento de motores de búsqueda basados en IA y modelos de lenguaje de gran tamaño, que permiten a los compradores comunicar sus intenciones de manera más natural y efectiva. Como resultado, los minoristas se ven obligados a replantearse no solo cómo estructuran sus catálogos, sino también cómo interactúan con los consumidores en el ámbito digital.
En un reciente episodio del podcast «Conversaciones con MarTech», Lucas Tieleman, CEO de Opiversal, discute cómo las plataformas de búsqueda impulsadas por IA están cerrando la brecha entre la búsqueda en lenguaje natural y las ofertas tradicionales de los minoristas. Antes, los consumidores tenían que simplificar sus consultas, pero ahora esperan que la tecnología entienda sus preferencias, sus lealtades a marcas específicas y el contexto de sus familias. Este cambio en la expectativa del consumidor está obligando a los comerciantes a adaptarse rápidamente, creando una nueva era donde el entendimiento del cliente es más importante que nunca.
Además, la adaptación a la IA ha dado lugar a un nuevo tipo de sitio web: uno que puede considerarse un organismo vivo. La capacidad de la IA para reducir costos en la creación de contenido permite a los minoristas crear páginas de aterrizaje personalizadas a gran escala, alineándose con tendencias sociales cambiantes y las nuevas formas de búsqueda del consumidor. Por lo tanto, los catálogos de productos dejan de ser documentos estáticos y se convierten en recursos dinámicos que responden a las necesidades de los usuarios en tiempo real.
Sin embargo, mientras que los agentes de IA aún no están realizando compras en nombre de los consumidores, sí están influyendo en el tráfico de investigación de manera significativa. El aumento del «tráfico de bots» ha transformado la forma en que los mercadólogos perciben el rendimiento de sus estrategias. La metrificación del tráfico web ha evolucionado, y los mintores deben fijarse no solo en las ventas, sino también en cómo los bots interactúan con sus sitios, subrayando la necesidad de ofrecer estructuras de datos ricas y bien organizadas en sus feeds de productos.
Finalmente, en la conversación, Tieleman desafía la creencia común en la industria del marketing de buscar una ‘‘respuesta correcta’’. En lugar de ello, enfatiza que la tecnología actual permite a los marketeros experimentar con múltiples enfoques y aprender rápidamente de los fracasos. En un mundo donde los patrones de compra están cambiando rápidamente, esta mentalidad de prueba y error podría ser la clave para enamorar a los consumidores modernos. La revolución que la inteligencia artificial está trayendo al comercio electrónico no solo es sobre adaptar la búsqueda, sino sobre permitir una evolución constante en la experiencia del consumidor.




















