La revolución de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito del marketing ha traído consigo una transformación significativa en las habilidades requeridas para los especialistas en este campo. Según el «Informe sobre el estado de las carreras de marketing de 2026» de la Asociación Americana de Marketing (AMA), la creciente demanda de habilidades relacionadas con IA ha cambiado el enfoque de las empresas que contratan. Lo que antes se valoraba eran las habilidades de ejecución, mientras que ahora prevalece el juicio estratégico y la capacidad de dirección sobre las herramientas tecnológicas. Esta evolución subraya la necesidad de que los profesionales del marketing se adapten y desarrollen habilidades que complementen la automatización, como el análisis crítico y la toma de decisiones, aspectos que la IA no puede proporcionar por sí sola.
En esta nueva era, las tareas que implican un alto grado de ejecución humana están bajo presión a medida que la IA asume cada vez más responsabilidades. Tareas como la recopilación de datos, la elaboración de informes y la optimización de campañas son ahora más susceptibles a la automatización. El estudio de la AMA revela que roles como coordinadores de redes sociales o redactores publicitarios han perdido relevancia, mientras que las posiciones de liderazgo han mostrado mayor estabilidad. Esto sugiere un cambio hacia un modelo donde la habilidad para interpretar y aplicar la información generada por IA será crucial, desplazando así el enfoque tradicional que se centraba más en la producción que en el análisis.
Sin embargo, a pesar de este contexto cambiante, existe una discrepancia entre las habilidades que los especialistas en marketing valoran y las que son realmente críticas en esta nueva era dominada por la IA. Aunque se reconoce la importancia de las habilidades tecnológicas, se ha visto una disminución en la valoración de competencias como la comunicación, el pensamiento crítico y la colaboración. Paradójicamente, estas habilidades interpersonales son aquellas que requieren un mayor involucramiento humano y son esenciales para evaluar el contexto de las salidas generadas por la IA, asegurando que se alineen con los objetivos empresariales.
Este cambio también plantea preguntas importantes sobre el futuro de los roles de nivel inicial en marketing. A medida que se reduce la contratación de posiciones junior y pasantías, se vuelve cada vez más imperativo que las empresas encuentren maneras de equipar a estos nuevos profesionales con el juicio y la experiencia necesarios. En lugar de exclusivamente realizar tareas administrativas, estos especialistas deben ser preparados para interpretar datos y tomar decisiones estratégicas, lo que implica una reestructuración de los lugares de trabajo y la forma en que se lleva a cabo la formación.
Finalmente, el estudio concluye que, aunque las habilidades en marketing siguen siendo relevantes, la forma en que se adquieren y aplican está cambiando. Las organizaciones deben centrarse en desarrollar profesionales que no solo sean competentes en las herramientas de IA, sino que también sepan aplicar su conocimiento del marketing para decidir qué tareas deben ser automatizadas y cuáles requieren juicio humano. Este cambio es crucial no solo para la evolución de los especialistas en marketing, sino también para garantizar que las empresas puedan aprovechar al máximo las capacidades de la tecnología sin sacrificar el conocimiento humano que es fundamental para el éxito.














