Nvidia Corp., uno de los principales fabricantes de chips en el auge de la inteligencia artificial, ha sorprendido al mercado al anunciar que se espera que sus ingresos crezcan aproximadamente un 70% en el próximo año fiscal. Esta proyección ha aliviado las inquietudes sobre un posible desaceleramiento en el gasto destinado a la inteligencia artificial, que había sido tema de especulación reciente. De acuerdo a los datos recolectados por Bloomberg, el crecimiento previsto de ventas para el fiscal 2028 supera las estimaciones de analistas que anticipaban un aumento del 45%, lo que resalta la fuerte demanda y la sólida posición de Nvidia en este sector en expansión.
Antes de la apertura del mercado en Nueva York, las acciones de Nvidia experimentaron un notable incremento del 7.4%, lo que podría agregar alrededor de $370 mil millones a su valor de mercado total. En lo que va del año hasta el cierre del miércoles, las acciones han aumentado un 12%, lo que refleja la confianza de los inversores en la empresa y su capacidad para capitalizar el auge de la inteligencia artificial. Sin embargo, la compañía también ha lanzado advertencias sobre posibles reducciones en sus márgenes de ganancia en los próximos meses, debido a un incremento en los costos de memoria, lo que podría impactar su rentabilidad a corto plazo.
En su segundo trimestre, que concluyó el 26 de julio, Nvidia reportó un impresionante crecimiento, ya que sus ventas más que se duplicaron en comparación con el año pasado, alcanzando $96.2 mil millones. La utilidad por acción, excluyendo ciertos ítems, fue de $2.22, superando las expectativas de los analistas, quienes anticipaban ingresos de $92.5 mil millones y ganancias de $2.09 por acción. Aunque estos resultados extraordinarios a menudo son bien recibidos por los inversores, Nvidia ha enfrentado una presión continua, ya que sus acciones han caído en varias ocasiones a pesar de reportar cifras sólidas. Esta tendencia ha planteado interrogantes sobre si los inversores realmente valoran apropiadamente el desempeño de la compañía.
La directora financiera de Nvidia, Kress, ha enfatizado que los recientes acuerdos forman parte de una estrategia más amplia para aumentar el suministro de chips. La mayoría de los compromisos de gasto se han concretado a través de acuerdos de compra a largo plazo con proveedores, lo que indica una planificación cuidadosa en medio de la creciente demanda. El logro más significativo, según Kress, es que no se ha observado una disminución en la demanda de los clientes, lo que disipa algunas inquietudes de los inversores que temían una posible burbuja tras años de crecimiento sostenido.
No obstante, Nvidia sigue enfrentando desafíos significativos, especialmente en su intento por acceder al crucial mercado chino de semiconductores. Mientras que Washington ha permitido ciertas ventas de chips de IA a China, Beijing ha ejercido un control estricto sobre las compras, lo que limita las oportunidades de crecimiento de la firma en ese país. Para Nvidia y sus inversores, establecer una presencia sólida en China no solo representa una vía para crecer, sino también una estrategia para evitar que los fabricantes de chips locales adquieran una ventaja competitiva excesiva en el sector.



















