En el panorama del emprendimiento contemporáneo, el nombre de María Lado ha comenzado a resonar con gran fuerza, convirtiéndose en una figura emblemática en el sector tecnológico español. Fundadora de Innovaspace, Lado ha revolucionado la manera en que las pequeñas y medianas empresas (pymes) acceden a tecnologías avanzadas que, hasta hace poco, parecían reservadas para grandes corporaciones. Su historia es un claro ejemplo de cómo la innovación y el espíritu emprendedor pueden transformar el mercado, inspirando a una nueva generación de empresarios a perseguir sus sueños frente a adversidades.
Criada en una pequeña localidad del norte de España, desde joven María mostró un interés innato por la tecnología. Sus padres, apoyando su curiosidad, le proporcionaron un entorno propicio para explorar el mundo de la informática. A medida que crecía, dedicaba interminables horas a programar y entender cómo podría utilizar la tecnología para resolver problemas cotidianos. Este entorno familiar, junto con su determinación y pasión, sentó las bases para lo que más tarde se convertiría en su exitosa carrera en el mundo del emprendimiento.
Después de completar su formación en ingeniería informática, Lado dio sus primeros pasos en una startup, donde no solo adquirió conocimientos sobre el funcionamiento interno de un negocio, sino que también identificó una necesidad significativa entre las pymes: acceder a soluciones tecnológicas eficaces y asequibles. Con este objetivo en mente, decidió dar el salto y fundar su propia empresa, Innovaspace, una plataforma diseñada para modernizar la infraestructura tecnológica de las pequeñas empresas, proporcionando así un soporte vital para su crecimiento.
Sin embargo, los inicios de Innovaspace no fueron sencillos. María se enfrentó a numerosos desafíos, incluyendo la obtención de financiación y una feroz competencia en el sector. Un punto crítico llegó cuando un socio clave abandonó la empresa, poniendo en duda la sostenibilidad del proyecto. No obstante, en lugar de rendirse, Lado utilizó cada tropiezo como una lección valiosa, reestructurando su enfoque y convirtiendo cada obstáculo en una oportunidad de aprendizaje que fortaleció su determinación.
El verdadero cambio en la trayectoria de Innovaspace ocurrió cuando María decidió transformar su modelo de negocio. Al pivotar hacia un enfoque más integral que incluía consultoría y soporte personalizado, logró atraer a un nuevo sinfín de clientes. Este cambio estratégico no solo diversificó la oferta de la empresa, sino que también la catapultó a un éxito sin precedentes, convirtiéndose en una referencia en el sector tecnológico, allanando el camino para que otras pymes adopten la transformación digital en un mundo cada vez más competitivo.




















